25 de abril de 2026

SOMOS MAS LOS BUENOS PORQUE EL BIEN NO GRITA PERO SI SOSTIENE

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Hay días en los que abrir las noticias duele. Duele el país. Duelen las cifras. Duelen las historias.

México atraviesa momentos complejos. La violencia, la incertidumbre, las pérdidas recientes que han tocado a tantas familias nos sacuden, nos indignan y, si no tenemos cuidado, también nos pueden robar la esperanza.

Pero hoy quiero escribir desde otro lugar, desde la convicción profunda de que, aun en medio de la oscuridad, somos más los buenos.

El viernes pasado tuve la oportunidad de visitar la feria de la salud que se montó en el Tec de Monterrey Campus Sonora Norte junto con mi hija.

Entre juegos, exhibiciones y familias caminando, estaba la demostración de las Fuerzas Armadas.nSubí a un búnker, uno de esos tanques que solemos ver en las noticias, asociados a operativos, enfrentamientos y zonas de riesgo.

Un oficial comenzó a explicarme con paciencia y respeto cómo funcionan esos vehículos, cómo los utilizan para combatir al crimen en rancherías y terrenos complicados, cómo protegen a las comunidades donde el acceso es difícil y el peligro es real.

No había arrogancia en su voz, había profesionalismo, había compromiso. Mientras lo escuchaba, pensé en todo lo que normalmente hacemos como sociedad: señalamos, juzgamos, reclamamos, exigimos, con razón muchas veces, resultados, seguridad, justicia, pero pocas veces miramos a los ojos y agradecemos.

Al bajar del búnker me nació decirle algo sencillo, pero profundamente sentido: “Muchas gracias, García. Gracias por cuidarnos y por toda la labor que hacen.” Él esbozó una sonrisa, una sonrisa breve, pero llena de orgullo y de humanidad, no fue una respuesta protocolaria, fue el gesto de alguien que entendió que su trabajo había sido visto, reconocido.

Este fin de semana muchos elementos de las Fuerzas Armadas expusieron su vida y su seguridad por el bien de la ciudadanía, algunos incluso la perdieron. Detrás de cada uniforme hay una familia, una madre que espera, hijos que abrazan, sueños que no salen en los titulares. A sus familias, mi reconocimiento y mi solidaridad.

Cuando el país duele, es fácil caer en la desesperanza, es fácil repetir que todo está mal, es fácil pensar que la violencia tiene más fuerza que la bondad, pero no es verdad.

Somos más los que trabajamos con honestidad.

Somos más los que salimos cada día a aportar.

Somos más los que educamos con valores. Somos más los que creemos en el esfuerzo y en la dignidad.

Somos más los que queremos un México en paz.

Lo que pasa es que el bien rara vez hace ruido, la bondad no siempre ocupa primeras planas, el servicio silencioso no genera trending topics, el sacrificio cotidiano no siempre se viraliza. Pero existe y sostiene. Sostiene a comunidades enteras, sostiene a familias, sostiene a un país que, a pesar de todo, sigue de pie.

Ese día en la feria, entre la mirada curiosa de mi hija y la explicación serena de un oficial, recordé algo que no podemos olvidar: la esperanza también se construye con gestos pequeños, con gratitud, con reconocimiento, con humanidad.

No podemos controlar todo lo que sucede, pero sí podemos decidir qué narrativa fortalecemos. ¿La del miedo? ¿O la de la convicción? Yo elijo creer que somos más los buenos, elijo enseñarles a mis hijos a reconocer el bien, elijo agradecer a quien sirve, elijo no perder la fe en que podemos reconstruir, mejorar y sanar.

México no es solo sus tragedias, México es su gente trabajadora, es su ejército que protege, es su maestro que educa, es su médico que atiende, es su madre que forma, es su joven que sueña.

Hoy, más que nunca, necesitamos recordar que la esperanza también es una decisión, que no nos roben la fe, que no nos roben la capacidad de agradecer, ue no nos roben la convicción de que el bien sigue siendo mayoría.

“Porque cuando una sociedad reconoce a quienes hacen lo correcto, fortalece lo correcto y si cada uno de nosotros decide actuar desde la honestidad, el respeto y la responsabilidad, entonces no sólo seremos más los buenos, seremos más los valientes”


Laura Niebla

Escrito por

Laura Niebla

"Laura Niebla es una profesional con más de 20 años de experiencia en dirección comercial, relaciones institucionales, desarrollo empresarial y liderazgo estratégico. A lo largo de su trayectoria, ha construido una carrera enfocada en el poder de la comunicación, las conexiones auténticas y el desarrollo de relaciones de alto valor. Especialista en comunicación estratégica, networking ejecutivo, liderazgo consciente y desarrollo de talento, integra una visión humana y creativa con un enfoque empresarial orientado a resultados, impacto y crecimiento sostenible. Es cofundadora de Lola Partners, una firma enfocada en conectar personas, ideas y oportunidades a través de estrategias de comunicación, relaciones públicas, networking y vinculación estratégica, impulsando alianzas con propósito y crecimiento colaborativo. Actualmente se desempeña como Directora Comercial y de Relaciones Institucionales en CEDEM - Centro de Dueñez Empresaria, posición que ocupa desde 2002, liderando iniciativas de vinculación institucional, desarrollo comercial y alianzas estratégicas de alto impacto. Es conferencista, autora de la columna Con Intención y Coach de Transformación Personal y Empresarial (Life Coach), desde donde impulsa conversaciones sobre autenticidad, liderazgo humano, inteligencia emocional y el valor de construir una vida y una carrera con propósito. Además, participa como miembro de Consejos Consultivos y Comités Ejecutivos de diversas empresas y organizaciones de la sociedad civil, aportando una visión estratégica centrada en las personas, la comunicación y el crecimiento consciente."

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