14 de mayo de 2026

"CEDER, hasta dejar de reconocernos"

Portada de: "CEDER, hasta dejar de reconocernos"

Hay cosas que no llegan de golpe a destruirnos, no irrumpen haciendo ruido, no avisan, se instalan despacio.

Una palabra que incomoda, una ausencia constante, una actitud que hiere, una rutina que desgasta, una relación donde dejamos de ser nosotros para convertirnos en alguien que simplemente “tolera”, y entonces empieza el autoengaño más peligroso de todos: acostumbrarnos.

Porque el ser humano tiene una capacidad inmensa para adaptarse incluso a aquello que le duele.

Nos adaptamos a no ser prioridad, a vivir cansados, a callarnos para evitar conflictos, a trabajar hasta agotarnos, a relaciones donde damos todo y recibimos migajas emocionales, a lugares donde nuestra paz siempre está en negociación.

Y un día, sin darnos cuenta, aquello que nos rompía al principio deja de parecernos extraño, lo volvemos paisaje, normalidad, costumbre. Ese es el verdadero riesgo de postergarnos tanto: dejar de notar nuestras propias heridas.

A veces creemos que ser fuertes significa aguantar, pero hay una diferencia enorme entre fortaleza y resignación. La fortaleza construye; la resignación consume lentamente.

Pienso en una mujer que cada mañana despierta con un nudo en el pecho antes de ir a trabajar, lleva años sintiéndose minimizada, ignorada, apagada.

Al principio lloraba en el carro antes de entrar, después dejó de llorar, luego dejó de sentir y confundió esa desconexión con madurez, cuando en realidad era desgaste emocional.

Eso pasa también en el amor, en la familia, en la amistad, incluso con nosotros mismos. Nos vamos adaptando a vivir lejos de lo que merecemos porque creemos que así es la vida adulta: resistir, sobrevivir, seguir, pero nadie debería acostumbrarse a vivir en un lugar, físico o emocional, donde su alma se encoge.

Lo más triste no es lo que nos hace daño, lo más triste es el momento en que dejamos de defendernos de ello.

Porque cada vez que normalizamos lo que nos rompe, una parte de nosotros aprende a vivir en silencio y el silencio emocional tiene una forma muy lenta, pero muy efectiva, de apagarnos.

Quizá hoy valga la pena preguntarnos:

¿En qué parte de mi vida me he acostumbrado a algo que no merezco?

¿Dónde me estoy posponiendo?

¿En qué momento empecé a llamarle “normal” a lo que claramente me lastima?

A veces sanar no empieza con grandes decisiones, empieza cuando dejamos de justificar aquello que nos roba la paz y hay una verdad incómoda, pero necesaria:

Lo que toleras repetidamente, termina enseñándole al mundo cómo puede tratarte, y peor aún, termina enseñándotelo a ti mismo.

Detente ya, no permitas esto.


Laura Niebla

Escrito por

Laura Niebla

"Laura Niebla es una profesional con más de 20 años de experiencia en dirección comercial, relaciones institucionales, desarrollo empresarial y liderazgo estratégico. A lo largo de su trayectoria, ha construido una carrera enfocada en el poder de la comunicación, las conexiones auténticas y el desarrollo de relaciones de alto valor. Especialista en comunicación estratégica, networking ejecutivo, liderazgo consciente y desarrollo de talento, integra una visión humana y creativa con un enfoque empresarial orientado a resultados, impacto y crecimiento sostenible. Es cofundadora de Lola Partners, una firma enfocada en conectar personas, ideas y oportunidades a través de estrategias de comunicación, relaciones públicas, networking y vinculación estratégica, impulsando alianzas con propósito y crecimiento colaborativo. Actualmente se desempeña como Directora Comercial y de Relaciones Institucionales en CEDEM - Centro de Dueñez Empresaria, posición que ocupa desde 2002, liderando iniciativas de vinculación institucional, desarrollo comercial y alianzas estratégicas de alto impacto. Es conferencista, autora de la columna Con Intención y Coach de Transformación Personal y Empresarial (Life Coach), desde donde impulsa conversaciones sobre autenticidad, liderazgo humano, inteligencia emocional y el valor de construir una vida y una carrera con propósito. Además, participa como miembro de Consejos Consultivos y Comités Ejecutivos de diversas empresas y organizaciones de la sociedad civil, aportando una visión estratégica centrada en las personas, la comunicación y el crecimiento consciente."

Conoce más sobre mi trayectoria

Conversación